A white car driving on a curvy mountain road with snow-capped peaks in the background.

Hay algo mágico en la combinación de una carretera vacía, un depósito lleno y la música adecuada. Para mí, viajar no es llegar a un sitio, es el trayecto. En esta entrada comparto con vosotros mi «selección definitiva» para esos momentos en los que necesitas desconectar del mundo. No son necesariamente los mejores hits de la historia, sino canciones que tienen el tempo exacto del asfalto pasando bajo las ruedas.

Desde el folk polvoriento de Neil Young hasta la energía sintética de Kraftwerk (perfecta para conducir de noche entre luces de neón), mi playlist es un mapa emocional. Incluyo temas como «Born to Run» de Springsteen, porque todos necesitamos sentir que estamos escapando de algo, y joyas más pausadas como «The Ship Song» de Nick Cave para cuando el paisaje se vuelve introspectivo. La música convierte un simple trayecto en una película épica donde tú eres el protagonista. ¿Cuál es esa canción que nunca puede faltar en vuestro maletero musical?

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